Un león contundente


Una rivalidad latente, el clásico moderno, Leones contra Aurinegros. Fue una linda tarde, a pesar del incidente ocurrido previo al partido que puso en duda si este se llevaría a cabo. Un partido que terminó con cinco goles de gran manufactura, y que fue muy intenso en ciertos tramos.
El primer tiempo llenó de esperanza a los aficionados de La Máquina, quienes se fueron al descanso con el marcador arriba después de un auténtico golazo de Cardozo. Los españolistas tuvieron mayor trascendencia los primeros 45 minutos, pero eso cambiaría después.
Los espacios que cedió el rival fueron bien aprovechados por una ofensiva merengue que ilusiona, la juventud de Elis y el colmillo de Costly se complementaron perfectamente en San Pedro Sula y ayudaron a los Leones a remontar el partido. Por medio de Costly se empató el partido.
Se extrañaban esas obras de arte que hace Alex López con el balón fijo. Después que Quioto recibiera una falta, Alex se perfiló y con un toque sutil colocado a la izquierda del arquero puso adelante al equipo.
Desde los primeros minutos Alberth Elis parecía una fiera suelta en el campo, se comió a la línea defensiva aurinegra pero no dio frutos sino hasta el segundo tiempo cuando después de un pelotazo largo logró dejar atrás a "Buba" López y marcó el tercero para los Albos.
Los últimos diez minutos fueron de expectativa, lo que parecía que iba a ser un final tranquilo, no fue. Cardozo anotó desde los once metros, pero ahí quedó todo. No pasó más. Los capitalinos salieron victoriosos en la ciudad industrial una vez más.
Olimpia es súper líder, el camino hacia una clasificación directa a semifinales está despejado por los momentos. Son 4 puntos que separan a los Merengues del segundo lugar. Este partido dejó una gran lección, no es cómo comienza si no como acaba. No fue un gran primer tiempo, pero un cambio de actitud, combinado con cambios tácticos, perfectamente pueden cambiar el rumbo de un partido en un abrir y cerrar de ojos.
¡La número 30 se asoma en el horizonte!


Vivian Pavón