De Olimpia me enamoré



  ¿Cena, traje, flores, “paso por vos a las 7”? ¡No! A mi llévame al estadio por favor… Tengo una cita a las 4.

 El Estadio Nacional fue testigo de muchas historias de amor este 14 de febrero, pero también ha sido testigo de un amor que lleva muchísimos más domingos en el corazón de tantos. ¡Qué lindo es celebrar lo que sentís por tu pareja, por tus hijos, por tus amigos y tu familia! ¡Por el equipo de tus amores! Era otro domingo de esos...



Los albos vistieron de amarillo por una noble causa, y el visitante con su clásico uniforme rojo. Olimpia dominó el partido desde los primeros minutos con un buen criterio futbolístico en la media cancha. Morazán, Salas, Bayron, López y Chirinos consintieron a su preferida paseándola por toda la cancha y generando profundidad con los laterales. Así nació el gol que tanto esperábamos, el del número 13, Carlo Costly. Lo celebró su esposa en la gradería y otros miles de olimpistas a nivel nacional.


 El partido continuó de la misma manera hasta que Salas sorprendió a “El Gato” Canales. No fue un ramo de rosas lo que disparó, o quizás sí, pero uno con espinas, pues el arquero no pudo contener el misil de Leo Salas. El Vida quiso arrancar pero fue una decisión tardía, los leones ya controlaban el partido como se debe hacer: con la pelota, y así finalizó la primera parte.¡Y por supuesto en el segundo tiempo tenía que llegar el revulsivo por excelencia! Carlos Will Mejía ingresó a la cancha en lugar de Méndez. Él, Costly y Chirinos (quien jugó un partidazo) parecían leerse la mente, tuvieron complicidad en muchas jugadas que terminó sentenciando Mejía en dos ocasiones.

Bien dicen que los goles son amores, ¿habrá sido casualidad este 14 de febrero?
Cuatro que pudieron ser cinco o hasta seis, ¡y cómo lo lamentaba Carlo Jair! Sonreía porque no había más que hacer, solo disfrutarla y pasarla bien. Levantaba los brazos para que siguieran los cánticos en el Nacional.

Y así miles de olimpistas cantaban a una sola voz “Yo me enamoré, del Olimpia me enamoré…”