Se disputaba la jornada número 16 del torneo Apertura 2014 y
ambos equipos llegaban necesitados de ganar el clásico, ambos habían caído hace
una semana en el derby de sus respectivas ciudades y además se jugaba el
orgullo de un clásico.
Orgullo que se vio plasmado en la cancha en el primer
tiempo, con un juego parejo y enredado en el que el peligro no se hizo presente
de una manera presente en las porterías de ambos guardametas. Olimpia intentó
con Romell Quioto quién se le veía incisivo y con hambre, mientras que los
aurinegros insistían en hacer daño con Róchez y Cardozo, siempre peligrosos.
De esta manera llegó el final de los primeros 45 minutos con
el marcador indicando un empate sin goles, dejando todo por definir en la
segunda mitad donde sin duda alguna se viviría el mejor lapso del partido.
Se movió el balón y el conjunto merengue entendió que debía
hacerse respetar. Comenzó a controlar los tiempos y a llegar cada vez con mayor
constancia al marco rival, hasta que al minuto 66, un pase largo del colombiano
Omar Guerra con dirección a Quioto quien ganó la espalda del zaguero aurinegro
Harlinton Gutiérrez y elevó el balón ante la salida del arquero catedrático
para anotar el primer gol del partido con una definición magistral.
Sin embargo la respuesta españolista no se hizo esperar, ya
que dos minutos más tarde llegaría el tanto del empate tras un centro venenoso
de Aguirre que encontraría la cabeza de Nicolás Cardozo quien remato a placer
ante un descuido de la zona baja merengue.
Con el partido empatado, el equipo merengue se volcó al
ataque buscando el gol que rompiera la paridad y cuando parecía llegar por intermedio
de Omar Guerra, quien controló el balón de espaldas a la portería, se elevó acrobáticamente
para rematar de chilena cuando fue derribado claramente por el defensor Sergio
Mendoza. Clarísimo penal que no fue sancionado por el árbitro central.
Pero a pesar de eso, se haría justicia, ya que en el tiempo
adicionado en un tiro de esquina,
Fredixon Elvir llegaría puntual a la cita para anotar el 2-1 favorable a
los blancos asegurando así tres puntos y el liderato del torneo.
Lamentablemente, la violencia se haría presente para empañar
el emocionante cierre del juego, cuando el jugador merengue Romell Quioto
agredió con un codazo al españolista Kevin Espinoza, quien también respondió
violentamente con un pisotón al atacante blanco.
Luego de eso, los ánimos se caldearon y las bancas de ambos
equipos se enfrascaron en una absurda pelea en la que tuvo que intervenir la
fuerza policial para evitar un mayor peligro para la integridad de jugadores y
cuerpo técnico.
Reprochamos profundamente la acción del jugador Rommel
Quioto, quien a pesar de la calentura del juego debió controlarse y actuar con
mayor profesionalismo, ya que lo que pasa en la cancha muchas veces se traslada
a la grada. Tomamos a bien el hecho de disculparse con el aurinegro Kevin
Espinoza y la afición, esperando que pueda corregir sus actitudes a futuro ya
que es un jugador clave para la institución merengue.
También reprochamos la actitud de jugadores como Sergio
Mendoza, Wilfredo Barahona y el Sr. Carlos Orlando Caballero del Real España,
siendo Barahona y Caballero reincidentes en este tipo de polémicas. El hecho de
esperar al jugador Quioto en la zona mixta del Estadio Nacional por parte de
Barahona es sumamente irresponsable e imprudente, considerando los actos en los
que ha estado involucrado.
Esperamos que las autoridades correspondientes, tanto de
Comisión de Disciplina como de las directivas de ambos clubes tomen cartas en
el asunto y apliquen las sanciones justas para sentar un precedente y que estos
actos no vuelvan a manchar nuestra Liga Nacional.
noviembre 03, 2014
