Nuestra realidad en CONCACAF Liga Campeones

Preocupante, alarmante, decepcionante; estos son algunos de los calificativos que genera el pobre rendimiento que mostró el cuadro blanco en su presentación en la CONCACAF Liga Campeones el pasado martes. Todo lo contrario a lo que estaba acostumbrado el pueblo olimpista: Gloria nacional e internacional.

Esa gloria internacional que perdimos hace una década, talvez un poco mas. Esa gloria que se fue diluyendo y que no recuperamos aún. Que exigimos pero que ningún equipo olimpista nos supo volver a dar.

Pasando a lo del martes; un partido fácil en teoría, con un rival que merece respeto pero que sus limitantes son mayores que sus virtudes. Un partido que serviría, según la opinión del aficionado olimpista, para lavarse la cara ante la derrota sufrida en la primera jornada del torneo local ante Honduras.

Pero no fue así, sino todo lo contrario. Ese partido nos hizo caer en la realidad, nos hizo despertar y darnos cuenta que para poder estar a nivel de competir en este frente se tiene que mejorar demasiado.

Sin duda alguna el problema del deficiente accionar merengue en este torneo radica en el pobre plantel que la institución blanca dispone, plantel amplio para el torneo local pero que se queda muy corto a la hora de salir del país y medir fuerzas con equipos de niveles superiores.

El hecho de vender jugadores y no encontrar reemplazantes es un gran error en el club. Y es que cuando un jugador sobresale, rápidamente se busca un punto de destino para ese jugador (ejemplo: Roger Rojas, Luis Garrido, Boniek García) y a esa ausencia en casos muy remotos se les encuentra alguien que pueda llenarla.

Jugadores extranjeros que no dan la talla (jugadores que llegan lesionados o fuera de forma y que hacen su debut en la fecha 7, jugadores que rápidamente abandonan el club por sus bajos resultados para las expectativas merengues) o juveniles de las reservas que poseen talento pero que aún no explotan son el talón de Aquiles del león, que además de eso padecen el mal que afecta al fútbol hondureño y tal vez al fútbol centroamericano en general.

Porque si comparamos la capacidad del fútbol centroamericano ante el poderío de los equipos mexicanos o estadounidenses nos encontramos una diferencia abismal. Presupuestos gigantes para contratar estrellas sudamericanas (que incluso, luego de jugar en México son fichadas por equipos europeos), instalaciones de primer nivel para sus primeros equipos y todo lo necesario para el óptimo desarrollo de sus jugadores jóvenes. Cosas que en el norte de la CONCACAFson normales, son sueños utópicos para nosotros.

Ante todos estos factores, solamente esperamos que este primer partido sirva como un llamado de atención para hacer saber a los jugadores olimpistas que para pelear en el área se necesita dar un extra. Que a pesar de poseer ciertas limitantes hay que dejar todo y poner el nombre del glorioso Club Deportivo Olimpia en el sitio que alguna vez ocupó en CONCACAF y el mundo.